María del Monte, la cantante sevillana de 64 años, lanzó su primer libro, Si el corazón se equivoca, se le perdona (HarperCollins), y lo presenta como un relato íntimo que busca compartir herramientas personales más que alimentar la crónica rosa.
Un libro que no quiere quedarse en la superficie
En los primeros pasajes de la obra la autora marca el tono: evita que la lectura sea una sucesión de anécdotas privadas expuestas para la prensa del corazón y propone, en cambio, una mirada más profunda sobre sus motivaciones, sus recuerdos y los vínculos que la sostienen. En la entrevista en la que habló sobre el volumen, advirtió que su intención no es narrar la vida pública sensacionalista sino mostrar cómo se ha guiado en asuntos esenciales como la familia, los afectos y las tradiciones.
“Dame la dureza de la verdad, pero no me engañes con una mentira”.
Ese reclamo por la transparencia atraviesa el libro y la conversación: la artista reclama sinceridad y claridad, y confiesa que la escritura fue un procedimiento de ordenación emocional. Esos procesos la llevaron a volcar en el papel momentos plácidos y episodios más oscuros que necesitó procesar.
Reconocer la fragilidad y buscar ayuda
En el texto y en la entrevista, la cantante reconoce haber atravesado “una época no oscura, sino negra”, un periodo en el que la vida perdió color y el deseo de vivir se debilitó. No afirmó haber querido dejar de vivir, pero sí admitió que convivía con una ausencia de ganas que la llevó a pedir asistencia profesional. Comentó que un psicólogo le brindó herramientas, aunque insistió en que es la persona la que debe utilizarlas.
La confesión pone en primer plano dos aspectos relevantes para lectores interesados en bienestar emocional y figuras públicas:
- La normalización de la búsqueda de ayuda psicológica por parte de personas reconocidas.
- La posibilidad de que la escritura y la reflexión íntima actúen como dispositivos terapéuticos.
La autora relató que, durante la confección del libro, pasó muchas horas en soledad para ordenar pensamientos y sensaciones: un ejercicio que definió como inesperadamente terapéutico.
Un libro conversado más que confesional
María del Monte destacó que su objetivo fue que la lectura se sintiera como un diálogo cercano. Comentó que lo más gratificante que le han dicho es que leer el libro resulta como charlar con ella, algo que fue su propósito central. Mantiene la distancia con la etiqueta de “autoayuda”, aunque reconoce que su texto contiene reflexiones y recursos que le sirvieron a ella misma para recomponer el rumbo.
A continuación, una síntesis de datos básicos del lanzamiento:
| Título | Editorial | Edad de la autora | Origen |
|---|---|---|---|
| Si el corazón se equivoca, se le perdona | HarperCollins | 64 años | Sevilla |
La obra recorre paisajes íntimos: la relación con la familia, amistades, parejas, la presencia de ausentes y la propia identidad ligada a los orígenes y las tradiciones. En ese recorrido, la autora no rehúye episodios dolorosos, pero los enmarca como parte de un aprendizaje que la ha llevado a pedir ayuda y a hablar sin eufemismos.
Para quienes siguen figuras públicas y al mismo tiempo buscan testimonios sobre salud mental, este libro ofrece una combinación de confesión mesurada y consejos personales compartidos desde la experiencia. La autora subraya la importancia de la autenticidad: prefiere la verdad —aunque sea dura— a una mentira que maquille la realidad.
En definitiva, la publicación funciona como una invitación a dialogar consigo mismo y con los demás: una apuesta por la transparencia, el trabajo interior y la decisión de transformar la vulnerabilidad en una herramienta de crecimiento.