Una nueva encuesta publicada por la Universidad de San Andrés arroja un diagnóstico preocupante para la política argentina: ninguna figura pública del país logra más apoyo que rechazo, mientras que el malestar social por la situación económica y la gestión pública se mantiene alto.
Resultados centrales
El relevamiento, realizado entre el 5 y el 13 de octubre, concluye que el 67% de los consultados desaprueba la marcha general del país. En paralelo, la evaluación del Gobierno nacional muestra un saldo negativo: 60% de desaprobación frente a 36% de aprobación para el presidente, porcentaje que el estudio describe como estable respecto de septiembre.
En materia de imagen personal, la medición ubica a Patricia Bullrich en el primer lugar de valoración positiva con 36%, seguida por Javier Milei con 34%, Myriam Bregman con 32%, Axel Kicillof con 31% y Cristina Kirchner con 30%. Sin embargo, el estudio subraya que todos los dirigentes evaluados presentan un balance negativo entre percepción positiva y negativa.
- Peores diferenciales: Máximo Kirchner (-52), Lilia Lemoine (-49), Miguel Ángel Pichetto (-48), Guillermo Moreno (-46).
- Diferenciales más cortos: Natalia de la Sota (-12), Myriam Bregman (-13), Patricia Bullrich (-18).
- Imagen en el gabinete: Diego Santilli lidera con 28% de valoración positiva; lo siguen Sandra Pettovello y el ministro de Economía Luis Caputo con 25% cada uno.
Funcionarios con mayor rechazo
El sondeo apunta además a autoridades del Ejecutivo con índices de rechazo particularmente altos. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, concentra el dato más llamativo: 69% de opinión desfavorable. En esa línea, se registran también niveles significativos de rechazo para el ministro de Economía, Luis Caputo (57% de imagen negativa), y para el titular de la cartera de Desregulación, Federico Sturzenegger (50% de rechazo).
| Ítem | Porcentaje |
|---|---|
| Aprobación presidencial | 36% |
| Desaprobación del gobierno | 60% |
| Desaprobación de la marcha del país | 67% |
| Rechazo a Karina Milei | 69% |
Contexto y consecuencias políticas
Los números exhiben una fotografía de amplio desgaste de la política institucional. La coexistencia de alta desaprobación del gobierno y la falta de líderes con saldo positivo complica la representación política tradicional y abre un escenario de volatilidad electoral y social. Para la coalición gobernante, la persistencia de una imagen negativa entre los integrantes del gabinete y en figuras cercanas al núcleo del Ejecutivo representa un obstáculo para sostener la gobernabilidad y avanzar con reformas que requieren respaldo público o consenso mínimo.
En la oposición, aunque figuras como Patricia Bullrich y Javier Milei aparecen con mayor valoración relativa, el hecho de que sus márgenes positivos sean inferiores a los negativos limita su capacidad de capitalizar el malestar general en términos de legitimidad amplia. El estudio sugiere además que ciertos dirigentes tienen brechas de imagen extremadamente desfavorables, lo que restringe sus espacios de maniobra política.
El impacto en la agenda pública puede observarse en varios frentes: la discusión económica (empleo, inflación, costos), la gestión de servicios públicos y la percepción sobre la capacidad del Estado para resolver problemas cotidianos. Un 67% que desaprueba la marcha del país constituye un indicador de presión social que los actores políticos deberán considerar de cara a medidas de corto plazo y al calendario electoral.
La ESPOP entrega, en suma, un mapa de opinión que subraya la debilidad de la confianza política en un momento en que la economía y la vida cotidiana presentan tensiones. El desafío para los gobernantes y la oposición será traducir esa fotografía en agendas y estrategias que permitan recomponer imagen y recuperar gobernabilidad sin profundizar la polarización existente.