Madrid acogió una vez más una masiva movilización de docentes en el séptimo día de la huelga indefinida convocada en la enseñanza no universitaria de la Comunidad. La protesta, que reunió a miles de docentes junto a familias y alumnado, partió a las 18.00 horas desde la estación de Atocha y se dirigió hasta la sede de la Consejería de Educación en la calle de Alcalá.
Ambiente y recorrido de la protesta
Los manifestantes llenaron el centro de la capital con camisetas verdes que reivindican la escuela pública y corearon lemas y consignas para visibilizar sus demandas. Además de la protesta vespertina, los movimientos de la jornada incluyeron una concentración por la mañana ante la Asamblea de Madrid, coincidiendo con el debate presupuestario regional.
La marcha, encabezada por una pancarta con el mensaje «Defendemos la pública, defendemos el futuro», contó con elementos festivos y simbólicos —como castañuelas, panderetas y claveles— y alusiones irónicas dirigidas a la presidenta regional, en respuesta a declaraciones previas en las que descalificó a los profesores movilizados.
Convocantes y reivindicaciones
Entre los sindicatos que convocan la huelga figuran CCOO, UGT, CGT, STEM, Solidaridad Obrera y colectivos vinculados a la formación profesional y la educación especial. En sus demandas prioritarias están la reducción de la carga lectiva, la disminución de ratios, un incremento salarial y mejoras en la atención a la diversidad y las infraestructuras.
- Reducción de horas lectivas en Secundaria, FP y Régimen Especial.
- Disminución de ratios por aula.
- Subida salarial lineal de 600 euros mensuales.
- Refuerzo de recursos para la atención a la diversidad y reducción de la burocracia.
- Mejoras en las instalaciones, con especial atención a climatización.
«Haga su trabajo», pidió la portavoz de STEM a la Consejería, instando a negociar ante lo que calificó de «secuestro» de la escuela pública.
En declaraciones a los medios, representantes sindicales reclamaron a la administración regional que abra una mesa de diálogo y ofrezca soluciones concretas. La portavoz de STEM, que encabezó algunas intervenciones, exigió a la Consejería que «se siente a negociar» y que atienda las demandas que, según los convocantes, afectan al funcionamiento y la calidad de la enseñanza pública.
Impacto y contexto
La huelga, iniciada el 14 de octubre, ha mantenido la presión sobre la Consejería de Educación en un momento en el que el debate presupuestario regional está en primer plano. Los sindicatos señalan que las medidas solicitadas buscan, además de mejorar las condiciones laborales del profesorado, revertir recortes y carencias que repercuten directamente en el alumnado más vulnerable.
Los organizadores de la protesta han subrayado que la movilización reúne a sectores diversos del profesorado y a colectivos que incluyen a familias y estudiantes. Entre las peticiones, la reducción de la carga lectiva pretende liberar tiempo para la preparación didáctica y la atención individualizada; la bajada de ratios busca aulas con menos alumnos para facilitar la inclusión y la atención a la diversidad; y la demanda salarial pretende compensar el desgaste y la sobrecarga de un profesorado que, según los sindicatos, realiza funciones que exceden su contrato docente.
| Reivindicación | Detalle exigido |
|---|---|
| Horas lectivas | Reducción en Secundaria, FP y Régimen Especial |
| Salario | Subida de 600 €/mes |
| Ratios | Bajada del número de alumnos por aula |
La Consejería de Educación, por su parte, no ha comunicado una propuesta pública que ponga fin al conflicto en el momento de cierre de esta crónica. El mantenimiento de la huelga y la continuidad de las movilizaciones anuncian una escalada de presión sobre el Gobierno regional, en una pugna que, además de aspectos laborales, plantea debates sobre prioridades presupuestarias y modelo educativo.
La prolongación de la protesta obliga a plantear su efecto en la actividad escolar diaria: cierres de aulas, reorganización de tareas y la preocupación de las familias por la continuidad educativa. Los sindicatos sostienen que sus exigencias buscan una mejora estructural que beneficiará al conjunto del sistema público en el medio plazo; la Administración deberá decidir si atiende las peticiones o mantiene su actual posición negociadora.
La huelga y las movilizaciones continuarán siendo un asunto central en el calendario político y educativo de la Comunidad de Madrid en los próximos días, mientras las partes mantengan posturas enfrentadas y crezca la atención social sobre las condiciones de la enseñanza pública.