La Guardia Civil ha puesto en marcha en Barakaldo (Bizkaia) el primer Ciberpuesto del Instituto Armado, una unidad descentralizada dependiente de la Cibercomandancia cuyo objetivo es reforzar la respuesta ante la ciberdelincuencia y acercar a la ciudadanía las capacidades especializadas en la lucha contra el cibercrimen.
Funciones y estructura
La nueva dependencia, anunciada por el Ministerio del Interior y la Dirección General de la Guardia Civil, arranca con una dotación inicial de 20 guardias civiles. Tendrá dos cometidos principales: la atención y gestión de las solicitudes de denuncia presentadas por los ciudadanos a través de la sede electrónica del cuerpo —especialmente estafas y delitos cometidos por medios informáticos— y la investigación de los ciberdelitos mediante un «Equipo @» especializado.
El Ciberpuesto ejercerá su labor en coordinación permanente con la Cibercomandancia, integrando la tramitación telemática con capacidades técnicas dirigidas al esclarecimiento y la identificación de responsables.
Un modelo descentralizado con alcance nacional
Aunque su sede esté en Barakaldo, la unidad está concebida con ámbito de actuación en todo el país. La dirección del Instituto Armado subraya que la creación de este primer puesto supone «un nuevo e importante avance» en la consolidación de un modelo de atención que combina denuncia telemática e investigación especializada.
«Un nuevo e importante avance en el despliegue de la CiberComandancia»
La iniciativa responde a la evolución de la delincuencia en el ámbito digital y a la necesidad de ofrecer una respuesta más ágil y adaptada a las características de estos delitos, según fuentes oficiales.
Contexto y cifras relativas
La Cibercomandancia, creada el 4 de julio de 2025 en la sede del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) en León, comenzó inicialmente como Oficina Nacional de Recepción Electrónica de Denuncias (ON-RED). En su primer año de funcionamiento registró más de 56.000 solicitudes de denuncia, un promedio aproximado de 155 denuncias diarias, y constató que alrededor del 51 % de los casos correspondían a estafas y cargos fraudulentos por medios informáticos.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Dotación inicial del Ciberpuesto | 20 guardias civiles |
| Solicitudes recibidas primer año | 56.000 |
| Media diaria de denuncias | 155 |
En ese periodo la Cibercomandancia también informó de actuaciones de bloqueo y recuperación económicas: bloqueó 5,34 millones de euros en 213 operaciones y localizó 38 de los 196 vehículos que figuraban en búsquedas vinculadas a investigaciones, datos que ilustran el alcance operativo de la unidad en tanto que herramienta de prevención y respuesta.
Implicaciones locales y retos
Para Barakaldo, la presencia de esta unidad supone un reconocimiento de la ciudad como sede de servicios especializados con proyección nacional. Además de la visibilidad institucional, la instalación del Ciberpuesto plantea efectos prácticos para la ciudadanía: se espera una mayor accesibilidad a canales de denuncia y, a medio plazo, una respuesta más rápida ante fraudes y delitos digitales que afecten a residentes y empresas locales.
- Mejora de la atención telemática a denuncias sobre ciberdelitos.
- Mayor coordinación entre la Cibercomandancia y unidades descentralizadas.
- Potencial aumento de recursos humanos y técnicos en la región según evolución del servicio.
El anuncio del Ciberpuesto se había anticipado durante la visita institucional del 22 de septiembre, cuando se explicó la descentralización del servicio y el incremento paulatino de la plantilla de la Cibercomandancia.
La constitución de esta unidad en Barakaldo se enmarca en una estrategia más amplia del Ministerio del Interior para adaptar las fuerzas y cuerpos de seguridad a la digitalización del delito, un proceso que obliga a combinar herramientas tecnológicas, capacidades investigadoras y canales de proximidad que permitan a los ciudadanos iniciar trámites de forma telemática y recibir seguimiento especializado.
La implantación del Ciberpuesto abre ahora una nueva fase en la respuesta institucional frente a la ciberdelincuencia; su eficacia dependerá de la coordinación con el resto de organismos, de la formación continuada de su personal y de la concienciación ciudadana sobre los riesgos y mecanismos de denuncia en el entorno digital.