El ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora rechazó la autenticidad de una grabación viral que lo vincula con el exasesor argentino Fernando Cerimedo en la planificación de un supuesto operativo para capturar al expresidente Evo Morales. En declaraciones públicas difundidas por el Ministerio y reproducidas en medios, Zamora calificó el audio como “ciencia ficción” y una “chacota”, aunque reconoció que mantuvo múltiples conversaciones con Cerimedo y dijo que revisaría cuándo pudieron haberse producido.
Cuestionamientos a la verosimilitud del audio
La grabación, que circuló en redes sociales, describe un operativo de gran magnitud que incluiría recursos financieros, el despliegue de aviones, helicópteros y drones, y la participación de militares extranjeros. Para el ministro, esos elementos no constituyen por sí mismos prueba de que la operación existiera y, por el contrario, contradicen la lógica logística de una acción de esa escala.
“Me parece una chacota, porque ya esto se ha vuelto algo realmente una chacota. En Bolivia audios, mensajes, salen todos los días. Y ustedes pueden evaluar en lo poco que he escuchado en este audio, parece una ciencia ficción, ¿no? Una operación con aviones, helicópteros, drones, con luces, militares extranjeros”, afirmó Zamora.
En su pronunciamiento, el ministro planteó además preguntas puntuales sobre la supuesta operación: ¿dónde se habría realizado? ¿cuándo tendría lugar? Y advirtió sobre la improbabilidad de coordinar una acción de esa magnitud por teléfono. Reiteró que, si existiera, no podía haberse organizado sin la participación de otras autoridades de alto nivel.
Insinuaciones sobre la coordinación oficial
Al poner en duda la veracidad del audio, el ministro señaló también la ausencia de una figura clave en la narración del supuesto plan: Marco Antonio Oviedo, a quien mencionó como una autoridad cuya participación sería indispensable en una operación de “mucha importancia”. Con ello, Zamora planteó otra línea de incredulidad respecto al contenido del material divulgado.
- El material viral refiere uso de aviones, helicópteros y drones y la intervención de militares extranjeros.
- Zamora admite que tuvo numerosas conversaciones con Fernando Cerimedo, pero niega que el audio sea auténtico.
- El ministro cuestiona la logística del supuesto operativo y la práctica de difundir audios como prueba.
Contexto y posible impacto
La difusión de audios y mensajes atribuidos a funcionarios públicos es un fenómeno recurrente en plataformas digitales, donde la veracidad de las grabaciones puede ser difícil de contrastar de forma inmediata. La postura del ministro —descalificar el audio y demandar pruebas concretas sobre cuándo y dónde se habría realizado la operación— plantea preguntas sobre el control de la narrativa pública y la necesidad de mecanismos de verificación en tiempo real.
Aunque el propio Zamora reconoce comunicaciones con Cerimedo, su negación de la autenticidad del audio obliga a diferenciar entre relaciones personales o profesionales y la atribución de actos concretos que, de comprobarse, tendrían implicaciones políticas y legales significativas. Hasta ahora, lo difundido en redes no aporta pruebas adicionales más allá de la transcripción o el clip viral.
La reacción oficial invita además a un debate más amplio sobre la responsabilidad de los medios y de las plataformas para regular contenidos falsos o manipulados, así como sobre la capacidad de las instituciones para ofrecer respuestas claras y verificables cuando se les involucra en acusaciones de alto impacto.
| Elemento del audio | Posición pública del ministro |
|---|---|
| Mención de aviones, helicópteros y drones | Considera la descripción poco creíble y propia de "ciencia ficción" |
| Participación de militares extranjeros | Lo califica como parte de la narrativa que no prueba la existencia del operativo |
| Vínculo con Fernando Cerimedo | Admite haber sostenido numerosas conversaciones con él |
Por ahora no hay, del material difundido públicamente, elementos adicionales que permitan verificar la grabación o confirmar la versión alternativa planteada por el ministro. La discusión sigue abierta y exige, por parte de la ciudadanía y de los medios, cuidado al recoger y difundir audios que puedan alterar la percepción pública sin respaldo probatorio.
Como corresponsal, seguiré la evolución de la postura oficial y la aparición de pruebas adicionales o investigaciones que clarifiquen la autenticidad del audio y las posibles responsabilidades que de él se derivaran.