Un acto no autorizado del activista de extrema derecha Vito Quiles que trató de celebrarse este lunes en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) se saldó con la movilización de un millar de manifestantes contrarios a su presencia, cargas policiales y su huida en vehículo desde el Ikea de Sabadell, tras ser increpado por un grupo contrario.
Intento de acceso a la UAB y traslado al área comercial
Según fuentes de los Mossos d'Esquadra, Quiles y su séquito intentaron acceder al campus de la UAB sobre las 18:00 horas, pero fueron retenidos por controles policiales instalados en el perímetro. La policía catalana comunicó al activista que no tenía permiso para realizar el acto en las instalaciones universitarias.
La protesta en la UAB reunió a cerca de un millar de personas contrarias a la presencia de Quiles en el centro y derivó en intervenciones de unidades antidisturbios, que las fuentes identifican como ARRO y BRIMO, para contener a los manifestantes. En paralelo, el propio activista difundió en sus redes sociales que convocaba a «los jóvenes valientes» en Sabadell y trasladó su aparición al área del centro comercial, en las afueras de la ciudad.
Incidentes en el Ikea de Sabadell
Una vez en las inmediaciones del Ikea de Sabadell, Quiles realizó breves declaraciones a sus seguidores, pero la aparición de una decena de antifascistas desencadenó un enfrentamiento verbal y el lanzamiento de piedras contra el activista. Miembros de seguridad acompañaron a Quiles hasta una furgoneta —descrita como negra— en la que finalmente abandonaron el lugar.
«Los Mossos han limitado nuestro derecho de circulación en territorio nacional transgrediendo leyes fundamentales por órdenes políticas».
La protesta en la zona comercial obligó a la presencia de varios furgones de la policía catalana, cuyos agentes persiguieron a los manifestantes por el entorno comercial hasta que se dispersaron. Las fuentes policiales consultadas indicaron que la situación quedó normalizada tras la marcha de Quiles y la retirada del grupo contrario.
Actuación policial y contexto
Las actuaciones en la UAB y en las afueras de Sabadell ponen de manifiesto la tensión que generan las convocatorias de este tipo y la coordinación entre seguridad privada y fuerzas policiales en entornos con presencia de activistas de extrema derecha. Los Mossos aseguran que aplicaron los controles necesarios para impedir el acceso sin autorización al campus y que, una vez desplazado el acto al área comercial, intervinieron para garantizar el orden público y la seguridad de los asistentes y del resto de usuarios del espacio.
En la UAB, la intervención de las unidades ARRO y BRIMO para frenar a personas contrarias al acto indica que la protesta derivó en enfrentamientos que, según las fuentes, incluyeron lanzamiento de objetos, circunstancia que suele activar protocolos de contención más contundentes por parte de la policía.
- Intento de acceso a la UAB: alrededor de las 18:00 horas, impedido por controles policiales.
- Convocatoria en Sabadell: Quiles trasladó el acto al Ikea tras no poder entrar en la universidad.
- Incidentes: lanzamiento de piedras, huida en furgoneta negra y posterior dispersión tras intervención de Mossos.
Consecuencias locales y marco político
Para Sabadell, estos sucesos ponen en evidencia dos cuestiones: la capacidad de convocatoria y la movilidad de agitadores externos a los espacios donde pretenden actuar, y la respuesta de las fuerzas de seguridad ante concentraciones que pueden afectar a espacios comerciales y universitarios con gran afluencia de público. El episodio también reabre el debate público sobre las medidas preventivas y los permisos para actos de naturaleza política en instalaciones públicas y privadas.
Fuentes municipales y policiales deberán evaluar en los próximos días si fueron adecuadas las medidas adoptadas y qué enseñanzas extraer para futuras convocatorias similares. Mientras tanto, vecinos y comerciantes del área del Ikea que presenciaron los hechos relataron nerviosismo por la rápida escalada y la presencia de furgones policiales, si bien las fuerzas de seguridad informaron de que la situación quedó normalizada tras la dispersión de los manifestantes.
Los hechos están integrados en una cadena de convocatorias y contraprovocaciones que en las últimas semanas han generado tensión en distintos puntos de España, y la actuación en Sabadell será analizada por los responsables institucionales locales y autonómicos para calibrar posibles medidas de prevención y protección de la convivencia ciudadana.