La Junta de Padres de Familia del departamento de Sucre rechazó de forma contundente la suspensión de actividades escolares convocada por los maestros urbanos para este viernes y exigió a las autoridades educativas la aplicación de sanciones económicas, conforme al principio administrativo vigente.
Expectativa y rechazo en el tramo final del año escolar
El pronunciamiento fue presentado por Eusebio Cordero, presidente de la Junta de Distrito de Padres de Familia, quien señaló que, si bien se reconoce el derecho constitucional de los docentes a la protesta, este no puede vulnerar el derecho a la educación de los estudiantes ni afectar la culminación del año lectivo.
La dirigencia de padres recordó que el calendario escolar debe cumplirse estrictamente y que el año lectivo se encuentra en su último trimestre, a apenas un mes y medio o dos meses de finalizar, periodo ya afectado previamente por la ampliación del descanso pedagógico de invierno.
Reclamo por cumplimiento del calendario y aplicación de sanciones
Ante el anuncio del paro nacional docente confirmado por la dirigencia magisterial, la Junta de Padres anunció que solicitará formalmente a la Dirección Departamental de Educación que proceda “conforme al reglamento y procedimiento vigente”, esto es, aplicando el principio administrativo de “día trabajado, día cancelado” y las sanciones que correspondan en caso de inasistencias injustificadas.
“Día trabajado, día cancelado”
Cordero advirtió, además, que aunque los maestros intenten reponer las jornadas suspendidas en fechas posteriores, el perjuicio al aprendizaje acumulado por los alumnos ya estaría hecho y difícilmente compensable a pocas semanas del cierre del año escolar.
Preocupación por los 200 días calendario
La principal inquietud de las familias es mantener la obligación del sistema educativo de garantizar 200 días calendario de clases. Según los representantes de los padres, cualquier nueva suspensión pondría en riesgo el cumplimiento de ese mínimo, con consecuencias para la evaluación final y la promoción de los estudiantes.
| Concepto | Situación |
|---|---|
| Tramo del año escolar | Último trimestre (a 1,5–2 meses de finalizar) |
| Días calendario exigidos | 200 días |
| Medida docente anunciada | Paro de actividades (viernes) |
Impacto práctico y alternativas
En la declaración los representantes de las familias pidieron a los maestros explorar modalidades de movilización que no afecten directamente la jornada escolar —sin detallar cuáles— y urgieron a las secretarías educativa y a las instancias competentes a mediar para evitar la afectación de las clases.
Los padres manifestaron desconocer medidas concretas de reposición que garanticen recuperar el tiempo pedagógico perdido y señalaron que la cercanía del cierre del año complica cualquier planificación extraordinaria para cubrir contenidos, aplicar evaluaciones y emitir resultados finales.
Reivindicaciones docentes y posición de los padres
El paro se inscribe en una protesta mayor del magisterio urbano contra la regionalización de la currícula, que según la dirigencia docente abre posibilidades de cambios profundos en la estructura educativa. La Junta de Padres, sin negar la existencia de reclamos, pidió que las discrepancias se ventilen por vías que no afecten el aprendizaje de los alumnos.
- Prioridad de las familias: cumplimiento del calendario y protección de los derechos educativos.
- Demandas de los padres: aplicación de sanciones cuando corresponda y búsqueda de alternativas de protesta no lesivas para las clases.
- Riesgo identificado: incumplimiento de los 200 días y deterioro del proceso de evaluación final.
La situación queda ahora en manos de la Dirección Departamental de Educación, que recibirá la solicitud formal de los representantes de las familias para que actúe conforme al reglamento. Hasta el cierre de esta nota no se reportó una respuesta oficial de la entidad educativa frente a la petición de la Junta de Padres.
La decisión que tomen las autoridades en las próximas horas definirá si el viernes habrá afectación masiva de clases y cuáles serán las implicaciones administrativas y pedagógicas para estudiantes y docentes en el cierre del año lectivo.