Melilla figura entre las regiones de la Unión Europea con mayor proporción de población en riesgo de pobreza o exclusión social, según los últimos datos publicados por Eurostat correspondientes a 2025. La ciudad autónoma presenta una tasa del 43,7%, que la sitúa en la cuarta posición del ranking regional europeo, por detrás de territorios como la Guayana Francesa y regiones del sur de Italia.
Un indicador que pone en cuestión la cohesión social
Las cifras europeas, publicadas esta semana, muestran que en el conjunto de la Unión Europea 92,7 millones de personas, el 20,9% de la población, estaba en riesgo de pobreza o exclusión social en 2025. Sin embargo, la distribución geográfica de esas situaciones evidencia concentraciones significativas en regiones periféricas y ultraperiféricas, así como en territorios del sur y este del continente. En ese contexto, Melilla y Ceuta aparecen entre las diez regiones con peores registros: Ceuta alcanza el 40,8%.
Eurostat subraya que, desde finales de 2021, el empeoramiento de las condiciones de vida en la UE se ha visto influido por el aumento del coste de la vida. Entre los factores señalados figuran el encarecimiento de la vivienda —alquileres, precios y costes hipotecarios— y la volatilidad de los precios de la energía, que agravan la presión sobre los presupuestos familiares.
En España, la agencia europea incluye a varias regiones entre las más afectadas: además de las dos ciudades autónomas, Andalucía presenta una tasa elevada del 34,7% y Castilla-La Mancha aparece igualmente entre las comunidades con mayores porcentajes de riesgo, según los datos disponibles.
- Principales factores señalados por Eurostat: encarecimiento de la vivienda, alzas energéticas y pérdida de capacidad adquisitiva.
- Impacto directo en Melilla: mayor demanda de servicios sociales, presión sobre recursos municipales y desafíos para la inclusión laboral y educativa.
- Contexto europeo: 24 de 243 regiones registraron tasas de al menos el 31,5%.
Los datos regionales muestran una heterogeneidad marcada. En el extremo superior del ranking figura la Guayana Francesa, con una tasa del 54,8%, seguida por provincias italianas como Calabria (45,3%) y Sicilia (44%). Estas cifras colocan a Melilla en un grupo de territorios que requieren, según los expertos, políticas específicas adaptadas a condiciones locales.
| Región | Tasa (%) |
|---|---|
| Guayana Francesa (Francia) | 54,8 |
| Calabria (Italia) | 45,3 |
| Sicilia (Italia) | 44,0 |
| Melilla (España) | 43,7 |
| Ceuta (España) | 40,8 |
Para Melilla, una ciudad con singularidades demográficas, económicas y geográficas como ciudad autónoma en la frontera sur de Europa, estos indicadores ponen el foco en problemas estructurales. La elevada tasa de riesgo de pobreza o exclusión social no solo refleja bajos ingresos, sino también dificultades en acceso a vivienda asequible, empleo estable y servicios básicos, elementos que Eurostat identifica como determinantes de la vulnerabilidad.
Los responsables políticos y los servicios sociales locales afrontan el reto de articular respuestas que combinen medidas de carácter inmediato —refuerzo de prestaciones, programas de atención a hogares vulnerables, ayudas energéticas— con políticas de largo recorrido orientadas a la creación de empleo de calidad, la formación profesional y la rehabilitación o promoción de vivienda accesible.
La posición de Melilla en este ranking europeo también plantea cuestiones sobre la coordinación entre administraciones: local, autonómica y estatal, así como la posibilidad de aprovechar fondos europeos destinados a cohesión y lucha contra la pobreza. Analistas y organizaciones sociales insisten en la necesidad de adaptar los programas a la realidad local, teniendo en cuenta la diversidad cultural y las particularidades del mercado de trabajo en la ciudad.
Mientras tanto, las familias y personas afectadas por este escenario continúan enfrentando decisiones difíciles ante el encarecimiento generalizado: priorizar alimentación, vivienda o suministros energéticos. La estadística europea, por su contundencia, obliga a reconsiderar medidas y estrategias para que la recuperación económica sea perceptible en los hogares más vulnerables de Melilla y del conjunto de las regiones afectadas.