La provincia de Misiones enfrenta este viernes una situación hídrica que obliga a restricciones en la circulación terrestre y fluvial. Según el último relevamiento de la Dirección General de Seguridad de la Policía de Misiones, la tendencia de los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay es creciente, con varios puntos que registran niveles que comprometen puentes, pasos fronterizos y servicios de transporte por agua.
Pasos fronterizos y navegación
El informe oficial actualizado a las 7 de la mañana indica que permanecen cerrados diez pasos fronterizos por la crecida del río Paraná. Además, los servicios de lanchas y balsas sobre el Paraná y el Iguazú se encuentran suspendidos, lo que afecta cruces habituales entre localidades ribereñas y generaciones de actividad comercial y turística que dependen de esas conexiones.
Niveles de agua relevados
Los registros comunicados por la Policía de Misiones muestran ascensos significativos en estaciones clave:
- Río Paraná: Puerto Libertad 27,30 m; Santa Ana 9,23 m — ambos en ascenso.
- Río Iguazú: medición de 28,40 m, con tendencia creciente.
En tanto, el río Uruguay también presenta subas en diversas localidades de la provincia, aunque por el momento las balsas y lanchas que operan en ese cauce permanecen habilitadas. Los datos informados son los siguientes:
| Localidad | Nivel (m) |
|---|---|
| El Soberbio | 2,98 |
| Panambí | 3,10 |
| Alba Posse | 4,10 |
| San Javier | 3,00 |
| Concepción de la Sierra | 3,25 |
| Santa María | 2,90 |
| Azara | 4,00 |
Cortes en la red vial provincial
La crecida no solo interrumpe los cruces fronterizos y la navegación: también obliga a cortes en rutas provinciales. Según la misma fuente oficial, están interrumpidos tres tramos concretos:
- Ruta Provincial 7: corte en el puente sobre el arroyo Cuña Pirú.
- Ruta Provincial 2: corte en el puente sobre el arroyo Yabotí, acceso al Parque Provincial Moconá.
- Ruta Provincial 204: corte sobre el arroyo Garupá, cerca de la aldea Urunday-Tí (Departamento de Profundidad).
Impacto local y señales en el paisaje
En la orilla misionera, la subida de niveles transforma el paisaje: costas inundadas, caminos secundarios anegados y puentes que quedan parcialmente cubiertos. Comunidades rurales y poblaciones ribereñas deben extremar precauciones y seguir las indicaciones de las fuerzas de seguridad y de los municipios.
Los cierres de pasos fronterizos repercuten también en la dinámica comercial y en la vida cotidiana de quienes cruzan diariamente para trabajar, estudiar o realizar trámites. La suspensión de servicios de balsas y lanchas afecta el transporte de pasajeros y mercaderías entre localidades que miran al río como vía natural de comunicación.
Qué se recomienda a quienes circulan por la zona
- Evitar transitar por rutas anunciadas como cortadas y respetar los puestos de control policial.
- No intentar cruzar arroyos o caminos inundados en vehículos particulares.
- Informarse por canales oficiales sobre el estado de pasos fronterizos y servicios fluviales antes de emprender viajes.
Las autoridades provinciales mantienen un monitoreo permanente de la situación hidrológica. La Policía de Misiones continúa con mediciones y reportes periódicos para alertar sobre nuevos cambios en los niveles de los ríos y coordinar eventuales intervenciones en puntos críticos.
En los próximos días, la evolución de la crecida dependerá del comportamiento de las lluvias en la cuenca y de la dinámica de los afluentes. Mientras tanto, las comunidades ribereñas siguen en estado de observación y las rutas y pasos fronterizos permanecerán condicionados hasta que los registros comiencen a estabilizarse.